La historia de Toyota en Venezuela comienza con los hermanos Bilbao, quienes a través de un convenio con Toyota Motor Corporation (TMC), inician la distribución de vehículos en Caracas. Años más tarde y debido a la falta de experiencia, en la rama automotriz, los Bilbao deciden vender su franquicia a los empresarios venezolanos, Carlos Siso Paván y Alfredo Behrens Dalla Costa, quienes manteniendo el acuerdo con la firma TMC continuaron la importación y distribución de vehículos Toyota a través de la creación de la empresa Tocars, C.A. en diciembre de 1957.

A mediados de los ’60 un decreto presidencial prohíbe la importación de vehículos, obligando a Tocars, C.A. contratar los servicios de una empresa de ensamblaje local para producir los modelos FJ-40 techo de lona y FJ-45 pick up, bajo la supervisión directa de TMC. La aceptación de estos modelos en el mercado venezolano fue tan importante que la demanda exigió una infraestructura mayor, basado en ello la empresa Tocars hace contacto con Indemaca, empresa que ensamblaba los camiones de la marca Internacional, ubicada en Maracay, que contaba con suficiente capacidad de producción, para ajustarse a los nuevos volúmenes, incorporando dos nuevos modelos (Hiace y FJ-55). En 1979 motivado a un acuerdo entre el Ministerio de Fomento y Tocars, se inician los estudios para construir una planta ensambladora de vehículos en la Ciudad de Cumaná.

El 21 de noviembre de 1981, inician formalmente las actividades productivas en la planta, la cual nació bajo el nombre de SERENCA (Servicios de Ensamblaje Compañía Anónima). El primer vehículo ensamblado fue el modelo Land Cruiser Station Wagon FJ-60. En 1986 la Planta se consolida al incorporar el primer modelo de pasajeros de la marca ensamblado en Venezuela, el emblemático Corolla. En noviembre de 1992 se forma oficialmente el Grupo Toyota de Venezuela, C.A. estableciendo la ciudad de Cumaná como su sede principal.

En la Planta Toyota de Venezuela, muchos son los modelos que se han ensamblado, cumpliendo los más altos estándares de calidad para satisfacer las exigencias del mercado venezolano. En la serie de los rústicos podemos mencionar el FJ-60 Station Wagon recordado como la “Samurai”, la FJ-80 popularmente llamada “La Burbuja”, FJ-70 el inolvidable “Machito”, el FJ-75 pick-up, FZJ-70 y el FZJ-75. En la serie de pasajero encontramos el querido Corolla con sus seis generaciones los cuales fueron nombrados cariñosamente por el mercado venezolano de diferentes formas (Ávila, Araya, Baby Camry, New Sensation, entre otros). En 1996 incorporan el Dyna, en el 2001 la primera generación de la Terios, y los más recientes modelos la Hilux en 2005, la Fortuner en el 2006 y la segunda generación de la Terios en 2007.

Además de los logros en el plano comercial La Planta de Toyota en Venezuela, además de ensamblar vehículos de calidad, durante 30 años se ha preocupado en ofrecer mayores y mejores beneficios para todos sus trabajadores, para sus familiares e incluso para la comunidad Sucrense. Actualmente la planta ensambladora es una de las principales fuentes generadoras de empleos de la región, representando más de 1.800 empleos directos y más de 10.000 indirectos que se traducen en el 50% de la actividad económica de todo el Estado Sucre.

 

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